Clase gratis · 3 min
Tu frase dice qué vendes y para quién.
La línea debajo de tu nombre es lo primero que se lee. Si no dice qué vendes, la persona se va sin preguntar.
El error
Una frase bonita que no dice nada.
«Calidad y buen precio». «Todo lo que necesitas». «Emprendiendo con amor». Suenan bien y no dicen qué vendes ni a quién le sirve. Quien llega de un estado o de un QR no va a preguntar: se va.
Por qué pasa
Nadie busca una tienda.
La persona busca resolver algo suyo: vestirse para la oficina sin gastar de más, un regalo para el sábado, una crema que no le irrite. Cuando tu frase nombra ese algo, se queda; cuando habla de ti, sigue de largo.
Qué hacer
Dos piezas: qué vendes y para qué.
Escribe una frase con lo que vendes y para quién o para qué: «Ropa de segunda mano, elegida a mano, para ir a la oficina sin gastar de más». Léela en voz alta. Si suena a cartel de tienda, empieza otra vez. Si una clienta tuya diría «eso es para mí», ya está.
«Tu frase habla de lo que la otra persona quiere, no de ti.»
Las clases salen del libro «Del producto al cliente», de Jose Silverio. Ver el libro →